La mejora de Ayacucho en el Índice de Competitividad Regional (INCORE), específicamente en el pilar de Educación
La mejora de Ayacucho en el Índice de Competitividad Regional (INCORE), específicamente en el pilar de Educación, representa una señal alentadora para la región. Desde el 2020, Ayacucho pasó del puesto 17 al puesto 10 de 25 regiones evaluadas en el año 2025, lo que evidencia un avance importante en una dimensión clave para el desarrollo: la educación, base de la formación del capital humano.
Este resultado no debe leerse únicamente como una mejora en un ranking, sino como una oportunidad para reflexionar sobre el papel de la educación en la competitividad regional. Una región más educada tiene mayores posibilidades de mejorar su productividad, generar empleo de mayor calidad, reducir brechas sociales y construir mejores condiciones de vida para su población.
El pilar Educación del INCORE considera indicadores fundamentales como la conclusión del nivel secundario, el logro educativo en primaria en lectura y matemáticas, el acceso de los colegios a internet y la disponibilidad de servicios básicos en los locales escolares, como electricidad, agua y desagüe. Estos indicadores muestran que la competitividad educativa no depende solo de lo que ocurre dentro del aula, sino también de las condiciones mínimas que permiten aprender: conectividad, infraestructura, continuidad escolar y calidad de los aprendizajes.
Además, Ayacucho no solo mejoró en posición dentro del ranking, sino también en puntaje, al pasar de 3.8 en 2020 a 6.2 en 2025, sumando 2.4 puntos. Si bien aún se encuentra 2.4 puntos por debajo de Lima, que lidera el pilar Educación en 2025, la brecha se ha reducido de manera importante: en 2020, Ayacucho estaba 5.1 puntos por debajo del primer puesto, Tacna, y 4.7 puntos por debajo de Lima. Esto evidencia un avance significativo en la competitividad educativa regional.
Sin embargo, también es importante reconocer que estos indicadores siguen siendo bastante básicos. Que una institución educativa cuente con agua, electricidad, desagüe o internet no debería ser una meta final, sino un punto de partida. La mejora de Ayacucho es una buena noticia, pero también revela que el verdadero desafío está en pasar de un estándar en la cobertura mínima a una educación de calidad, pertinente e innovadora.
Por ello, la región debería empezar a mirar nuevos indicadores educativos que permitan medir con mayor profundidad su avance. Entre ellos podrían considerarse la calidad de la formación docente, la asistencia y permanencia escolar, el uso pedagógico de la tecnología, la educación intercultural bilingüe, la inclusión de estudiantes con necesidades diversas, el bienestar socioemocional, la orientación vocacional, la transición hacia la educación superior y la empleabilidad futura de los egresados.
En este escenario, los futuros docentes del IESPP El Nazareno tienen una labor decisiva. Su rol no será únicamente enseñar contenidos, sino formar ciudadanos capaces de comprender su realidad, resolver problemas, comunicarse, pensar críticamente y contribuir al desarrollo de sus comunidades. Ayacucho necesita docentes preparados para trabajar en contextos diversos, con sensibilidad social, dominio pedagógico y compromiso con la mejora de los aprendizajes.
El avance del puesto 17 al puesto 10 debe ser motivo de orgullo, pero no de conformidad. La educación es una de las rutas más sólidas para que Ayacucho sea una región más competitiva, inclusiva y sostenible. El reto ahora es transformar esta mejora en una política educativa de largo plazo, donde cada escuela, cada docente y cada estudiante sean parte activa del desarrollo regional.
En conclusión, la mejora de Ayacucho en el pilar Educación confirma que invertir en educación sí importa. Aunque los indicadores evaluados aún respondan a condiciones básicas, el avance demuestra que la educación sigue siendo uno de los motores más importantes para construir competitividad como país y como región. La tarea pendiente es elevar la mirada: pasar de garantizar condiciones mínimas a formar generaciones capaces de liderar el futuro de Ayacucho.
Por: Susan Zevallos
Miembro del equipo del Instituto El Nazareno
Bibliografía
Instituto Peruano de Economía. (2025). Índice de Competitividad Regional – INCORE 2025. Obtenido de: https://incoreperu.pe





